El Parque Cultural del Río Vero fue declarado en 1998 (Orden 3 de julio de 1998), respondiendo a los principios establecidos en la Ley de Parques Culturales de Aragón (Ley 12/1997 de 3 de diciembre). Esta iniciativa nació con el deseo de proteger en un mismo espacio el destacado patrimonio cultural integrado en el marco natural donde fue concebido. También pretende convertirse en motor de desarrollo de las poblaciones que lo integran.
Este espacio cultural, lleno de significado histórico en plena naturaleza, se articula siguiendo el curso del río Vero, entre las sierras prepirenaicas y el Somontano de Barbastro. Su sector norte también forma parte del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Abarca un total de nueve municipios: Barcabo, Adahuesca, Alquézar, Colungo, Santa María de Dulcis, Pozán de Vero, Azara, Castillazuelo y Barbastro.

La principal razón de su declaración fue la existencia del extraordinario conjunto de yacimientos arqueológicos y de los más de 60 abrigos con pinturas rupestres del cañón del río Vero, declarados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1998.
Pero también, entre las verticales paredes del barrando de Mascún y la sierra de la Carrodilla, han sido descubiertos diversos abrigos con pinturas rupestres. Por todo ello, el Somontano ha pasado a convertirse en un enclave de interés a nivel internacional para todos los estudiosos y amantes de la Prehistoria. Las localidades de Lecina, Colungo, Alquézar, Bierge y Estadilla, son los lugares idóneos para aproximarse a las cavidades que atesoran estas singulares manifestaciones artísticas.
Tan sólo visitando algunos de los abrigos existentes en el cañón del río Vero, colgados de espectaculares acantilados rocosos, es posible contemplar todos los estilos artísticos clásicos de la Prehistoria europea: Arte Paleolítico, Arte Levantino y Arte Esquemático.

Pero el Parque Cultural del Río Vero también contempla y protege el resto de manifestaciones culturales, tanto materiales como inmateriales, enmarcadas en unos paisajes excepcionales: fortificaciones, hermosos conjuntos urbanos, ermitas e iglesias del románico al barroco, arquitectura popular, neveros, obras singulares de arquitectura hidráulica... También ocupa un lugar destacado el gran número de tradiciones que siguen muy arraigadas entre sus habitantes, como son leyendas, creencias, costumbres, fiestas y actividades económicas.
Su red de Museos y Centros de Interpretación, visitas guiadas y actividades, ofrecen al visitante nuevas posibilidades de ocio y cultural para descubrir sus atractivos.