La Comarca del Somontano de Barbastro se sitúa en la zona central de la provincia de Huesca, extendiéndose entre las sierras exteriores del Pirineo y las vastas llanuras monegrinas. Su nombre hace referencia al hecho de que la mayor parte del territorio se sitúe en el piedemonte de las sierras prepirenaicas.

El territorio comarcal, de 1.163 Km2 , está atravesado por las fértiles vegas de los ríos Alcanadre, Isuala, Vero y Cinca, entre otros, y sus mayores elevaciones se alcanzan en la Sierra de Guara, Balcés, Sevil, Estadilla y Naval. Es una comarca variada en paisajes, rica en historia y en patrimonio cultural, además de ser un paraíso para los amantes de la aventura y la naturaleza. Gracias a todo ello, el Somontano ha pasado a convertirse en uno de los destinos turísticos más importantes de Aragón y del que puede disfrutarse a lo largo de las estaciones del año.
La comarca ocupa una posición estratégica en relación con las Comunidades Autónomas vecinas de Cataluña, Navarra y País Vasco, siendo la carretera N-240, que atraviesa el Somontano de Este a Oeste, el eje principal de comunicaciones.
Es una tierra generosa, de relieves alomados y condiciones climáticas adecuadas para el desarrollo de una agricultura que obtiene excelentes aceites, verduras y afamados vinos con el sello de la Denominación de Origen "Somontano". Al sur de Barbastro, donde se extienden amplias llanuras, dominan los campos de cereal y los nuevos regadíos.
Barbastro, su capital comarcal y puerta del Pirineo, es al mismo tiempo ciudad comercial, ferial y el más importante centro de servicios, tanto para los habitantes del Somontano como para las comarcas vecinas. Se encuentra en el corazón de un territorio dinámica y en constante evolución. Ciudad acogedora, viva y pujante, de encuentro entre la montaña y el llano, ha sabido a lo largo de su historia recoger lo mejor de su tradición y abrirse a los nuevos tiempos, avances e innovaciones.
La comarca del Somontano de Barbastro cuenta con 29 municipios, en los que vive una población de 22.772 habitantes (Censo de población de 2001), de los cuales, en torno a 15.000, residen en la ciudad de Barbastro. Aunque sus pueblos también sufrieron con intensidad el éxodo rural durante la segunda mitad del siglo XX, especialmente los situados en las sierras del norte, todo parece indicar que se está dando una esperanzadora recuperación. Uno de los principales motivos de dicho crecimiento se encuentra en el incremento de las posibilidades de empleo generado en el sector terciario cada vez más diversificado.
El vino
El cultivo del viñedo en el Somontano es una tradición que se remonta, según hallazgos arqueológicos, al s. II antes de Cristo.
En su desarrollo influyó el asentamiento de itálicos cuyas técnicas vitivinícolas dejaron un gran legado en nuestra tierra: vinos frescos, puros y afrutados, de aromas delicados y suave sabor.

En la Edad Media la influencia de los Monasterios propició la extensión del cultivo de la cepa en sus zonas de dominio.
A finales del s. XIX el ataque de filoxera en el viñedo francés provocó un aumento de la producción y la exportación vinícola de la comarca, favoreciendo la especialización y la introducción de nuevas variedades.
La D.O. Somontano se solicitó en 1984 y desde su constitución hasta hoy el Consejo Regulador ha visto su labor recompensada con la aparición de nuevas marcas y jóvenes bodegas.
LA zona de producción de la D.O. Somontano comprende 43 municipios, en los que se extienden unas 4000 hectáreas de viñedo en manos de unos 400 viticultores.
Más de 25 bodegas elaboran los caldos de la denominación, cuya producción alcanza ya los 150.000 hectolitros.